jueves, 10 de marzo de 2016

MONDE DE COULEURS

Algunos sabréis de que os estoy hablando, otros quizás, y lo más probable es que no lo sepáis. Como os dije en la primera entrada os iba a hablar de mis pasiones, vocaciones, de mi sueños, de mis rincones.
Chef Chaouen, ese pequeño rincón único y encantador. Diferente, distinto, especial. Mágico. Inigualable... enamoradizo. La primera y última vez que he ido a Marruecos, y así me he quedado, enamorada. Es un lugar con encanto, como Triana o el barrio de Santa Cruz, así. No os quiero desvelar el final de este cuento azul, sin principe, simplemente os dejo aquí un enlace a SlideShare para que podáis ver esta maravilla. 

Yo me cambié de continente incluso, pero no hace falta irse lejos para encontrar un lugar inolvidable. La clave es estar acompañado de la/s persona/s correctas. Una calle por la que pasan muchas personas todos los días o por la que no pasa nadie, para ti puede ser memorable. Un beso, un perdón, conocer a alguien, una buena noticia o unas carcajadas, pueden hacer que no te olvides de ese sitio jamás.

"Los pequeños detalles marcan  la diferencia"






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